Mejora tu productividad usando AI para abogados con Litis.

Cómo responder '¿Por qué fuiste despedido?' en una entrevista de trabajo

E
Equipo Empleoz
·2 min de lectura

"¿Por qué fuiste despedido?" es una de las preguntas más desafiantes que puedes enfrentar en una entrevista. Esta interrogante requiere honestidad, madurez y la habilidad de presentar una experiencia difícil de manera que demuestre crecimiento personal y profesional.

En Empleoz entendemos que ser despedido puede ser una experiencia devastadora, pero también puede convertirse en una oportunidad para demostrar resilencia, aprendizaje y determinación para mejorar. Los empleadores buscan candidatos que puedan manejar adversidades con profesionalismo y extraer lecciones valiosas.

¿Por qué hacen esta pregunta los entrevistadores?

Esta interrogante difícil busca evaluar varios aspectos críticos:

Honestidad e integridad

Quieren ver si eres capaz de discutir experiencias difíciles con transparencia y sin evadir responsabilidades.

Capacidad de aprendizaje

Evalúan si puedes extraer lecciones valiosas de experiencias negativas y aplicarlas para mejorar tu desempeño futuro.

Madurez profesional

Observan cómo manejas situaciones adversas y si puedes mantener perspectiva profesional sobre eventos difíciles.

Responsabilidad personal

Buscan evidencia de que puedes asumir accountability apropiada sin culpar exclusivamente a factores externos.

Resilencia y recovery

"¿Por qué fuiste despedido?" es una de las preguntas más difíciles en una entrevista porque toca un momento sensible. Aun así, bien respondida puede convertirse en una ventaja: demuestra madurez, honestidad y capacidad de aprender.

En Empleoz solemos resumirlo así: di la verdad, explica sin drama, asume tu parte y muestra qué hiciste para mejorar.

¿Por qué hacen esta pregunta?

El entrevistador busca entender:

  • Tu honestidad: si puedes hablar con claridad de un tema incómodo.
  • Tu capacidad de aprendizaje: si transformas un error en mejora.
  • Tu madurez profesional: si mantienes la calma y el respeto.
  • Tu responsabilidad: si asumes lo que te corresponde sin culpar a otros.
  • Tu recuperación: cómo reaccionas ante un golpe y qué haces después.

Principios para responder bien

1) Sé honesto y breve

  • Reconoce el hecho sin rodeos.
  • No inventes versiones; evita contradicciones.
  • Da contexto en 1–2 frases y pasa al aprendizaje.

2) Asume responsabilidad con equilibrio

  • Reconoce tu parte sin castigarte.
  • Evita culpar a tu jefe, colegas o empresa.
  • Menciona qué harías distinto hoy.

3) Enfócate en el aprendizaje y la mejora

  • Explica qué aprendiste (concreto).
  • Describe qué cambiaste desde entonces.
  • Si puedes, agrega una señal de progreso (resultados, hábitos, formación).

4) Mantén un tono profesional

  • Habla con respeto de tu empleador anterior.
  • Evita detalles innecesarios.
  • Cierra con foco en el futuro.

Estructura recomendada (40–70 segundos)

  1. Hecho + contexto (breve).
  2. Tu parte (qué faltó / qué no hiciste bien).
  3. Aprendizaje (qué te llevas).
  4. Acciones (qué cambiaste y cómo lo sostienes hoy).
  5. Conexión (por qué este rol encaja ahora).

Ejemplos de respuesta (según el caso)

Ejemplo 1: Bajo rendimiento

"Me despidieron porque no alcancé de forma consistente las metas del puesto. Con el tiempo entendí que me faltó ajustar mi estrategia cuando cambió el contexto y debí pedir apoyo antes.

Desde entonces trabajé en un plan concreto: reforcé mis habilidades con capacitación, mejoré mi organización semanal y aprendí a medir indicadores intermedios para corregir a tiempo. En mi experiencia posterior pude mejorar mis resultados y sostener un ritmo más estable.

Hoy busco un rol donde pueda aplicar lo aprendido, con objetivos claros y seguimiento constante."

Ejemplo 2: Encaje cultural / forma de trabajo

"Me despidieron porque mi forma de trabajo no terminó de encajar con el ritmo y la dinámica del equipo. La empresa necesitaba decisiones muy rápidas con información incompleta y, en ese momento, yo tendía a analizar demasiado antes de moverme.

Aprendí a identificar mejor esas expectativas desde el inicio y a equilibrar análisis con ejecución. He trabajado en tomar decisiones más ágiles, comunicar avances con mayor frecuencia y validar supuestos temprano.

Me interesa este puesto porque el tipo de trabajo y la forma de operar del equipo encajan más con mi estilo actual, y porque puedo aportar con criterio sin perder agilidad."

Ejemplo 3: Reestructuración (y responsabilidad personal)

"Mi salida ocurrió en el marco de una reestructuración. Aun así, siendo honesto, yo también venía con un nivel de desempeño que no era el que quería. En ese periodo me faltó claridad de prioridades y una comunicación más proactiva.

Lo tomé como una llamada de atención: ordené mi manera de trabajar, reforcé habilidades específicas y definí un plan para mantener consistencia en resultados, incluso cuando el contexto cambia.

Hoy tengo más disciplina, más claridad de foco y mejores hábitos de seguimiento. Por eso me siento listo para asumir un rol como este."

Cómo adaptar tu respuesta según el tipo de despido

Si fue por bajo rendimiento

  • Habla de qué faltó y qué cambiaste.
  • Menciona cómo mides progreso (seguimiento, hábitos, mentoría, capacitación).

Si fue por conducta o comunicación

  • Reconoce el aprendizaje sin entrar en detalles personales.
  • Enfatiza cambios: comunicación, manejo de emociones, límites, coordinación.

Si fue por reestructuración

  • Explica el contexto sin victimizarte.
  • Si aplica, señala tu mejora: enfoque, consistencia, proactividad.

Si fue por incumplimiento de normas

  • Sé cuidadoso y concreto: reconoce el error, deja claro que lo entiendes.
  • Explica qué medidas tomaste para que no se repita.
  • Evita justificarte con excusas.

Qué NO hacer al responder

  • Mentir o maquillar el despido como renuncia.
  • Hablar mal de tu empresa anterior o nombrar personas.
  • Dar demasiados detalles o entrar en conflictos internos.
  • Sonar resentido o a la defensiva.
  • Hacer que la conversación gire solo en lo negativo.

Preparación previa a la entrevista

  1. Escribe tu versión en 4–5 líneas (hecho, aprendizaje, acciones).
  2. Practica decirlo con tono neutral, sin justificaciones largas.
  3. Prepara una respuesta a: "¿Qué harías distinto hoy?".
  4. Ten lista una prueba de mejora: curso, proyecto, hábito, resultado o retroalimentación.

Sobre referencias y verificación laboral (sin alarmarte)

  • Mantén tu historia consistente; evita contradicciones.
  • Si no puedes usar a tu ex jefe como referencia, busca alternativas válidas (colegas, clientes, líderes de proyectos, empleos posteriores).
  • No asumas que nadie verificará: actúa con transparencia.

Conclusión

Responder por un despido requiere valentía, pero también puede mostrar lo mejor de ti: responsabilidad, resiliencia y aprendizaje. La clave es explicar lo ocurrido con respeto, asumir tu parte y demostrar con hechos que hoy estás mejor preparado para rendir y sostener resultados.