Cómo responder '¿Cuáles son sus manías?' en una entrevista de trabajo
La pregunta sobre tus manías busca entender rasgos cotidianos de tu estilo de trabajo y cómo podrían influir en tu desempeño y en la convivencia con el equipo. Es una interrogante “ligera”, pero conviene responderla con intención: mostrar autenticidad sin abrir flancos.
En Empleoz recomendamos enfocarte en hábitos profesionales (organización, calidad, comunicación) y demostrar que sabes adaptarte.
¿Qué buscan evaluar con esta pregunta?
- Autoconocimiento: si puedes hablar de ti con honestidad y criterio.
- Compatibilidad con el equipo: si tu estilo es fácil de integrar.
- Madurez profesional: si entiendes el impacto de tus hábitos en otras personas.
- Adaptabilidad: si ajustas tus preferencias cuando la situación lo requiere.
Qué manías conviene mencionar (y por qué)
Elige hábitos que, bien contados, suenan a fortalezas:
- Organización: planificar, priorizar, ordenar información.
- Calidad: revisar lo crítico antes de entregar.
- Comunicación: confirmar acuerdos importantes para evitar malentendidos.
- Seguimiento: alertar a tiempo sobre riesgos o cambios.
Evita hábitos que suenen a rigidez, intolerancia o poca colaboración.
Cómo responder (método CLARO)
- Concreta una manía real y laboral.
- Liga esa manía a un beneficio (resultado o eficiencia).
- Aclara cómo la moderas (flexibilidad).
- Respalda con un ejemplo corto.
- Observa el impacto en el equipo (no solo en ti).
Ejemplos de respuestas efectivas
Ejemplo 1: Organización y priorización
“Una de mis manías es que me gusta empezar el día con una lista clara de prioridades. Ordeno tareas por impacto y plazos, y dejo visibles los siguientes pasos.
Esto me ayuda a ser más consistente y a cumplir sin improvisar. En proyectos en equipo, también me sirve para comunicar avances y detectar riesgos temprano.
Soy consciente de que no todos trabajan igual, así que me adapto: si el equipo prefiere un método distinto, lo sigo, mientras mantengamos claridad.”
Ejemplo 2: Revisión de calidad (sin caer en el cliché)
“Tengo el hábito de revisar dos veces lo importante antes de enviarlo: cifras, nombres, fechas y conclusiones. Prefiero invertir unos minutos en prevenir errores.
Para mantener velocidad, uso una lista corta de verificación y priorizo lo crítico cuando hay urgencias. Así cuido la calidad sin atrasar entregas.”
Ejemplo 3: Dejar acuerdos por escrito
“Me gusta dejar por escrito los acuerdos relevantes: qué se hará, para cuándo y quién es responsable. Eso evita malentendidos, sobre todo cuando participan varias áreas.
No lo hago por ‘formalidad’ en todo: si es algo simple, basta conversarlo. Pero cuando es importante, prefiero que quede claro.”
Manías que conviene evitar mencionar
- Impaciencia con otras personas.
- Necesidad de control total.
- Intolerancia a errores o a formas distintas de trabajar.
- Dificultad para recibir retroalimentación.
- Cualquier cosa que suene a conflicto recurrente.
Preguntas de seguimiento que pueden hacerte
- “¿Qué haces si otra persona no trabaja igual?”
- “¿Alguna vez te jugó en contra?”
- “¿Cómo lo manejas cuando hay urgencias?”
Lleva preparado un ejemplo donde te adaptaste sin perder efectividad.
Consideraciones culturales (Perú)
- Valora un tono respetuoso y sencillo.
- Destaca hábitos que suman al equipo: orden, claridad, responsabilidad.
- Muestra flexibilidad: que tu “manía” no se convierte en imposición.
Conclusión
Responder sobre tus manías es una oportunidad para diferenciarte con autoconocimiento. Elige un hábito real, conviértelo en una fortaleza con un ejemplo y deja claro que sabes adaptarte. Eso transmite madurez y facilidad para trabajar con otros.