Evita Errores Comunes en una Entrevista de Trabajo

Generar una buena impresión a primera vista es esencial para una buena entrevista de trabajo, pero se tiraría todo por la borda si cometes otros errores durante el proceso de la misma.

Aquí te vamos a orientar sobre “qué sí y qué no” hacer durante una entrevista de trabajo:

Todo entra por los ojos; la forma adecuada de vestir es primordial para cualquier situación, y para ello debes de tener conocimiento no solo del puesto al que postulas, sino también la cultura organizacional de la empresa.

La puntualidad demuestra tu responsabilidad; prever cualquier incidente y llegar media hora antes de lo programada para ingresas a tu evaluación calmado.

Los nervios suelen traicionar; los llamados “tics nerviosos” aparecen cuando uno menos lo espera y no ayudan en nada durante una entrevista laboral; el tocarse la cara, el cabello, mirar hacia todos lados, asentar la cabeza, etc., dan pie a que no califiques. Una buena postura, demostrando tranquilida, seguridad y manteniendo contacto visual, mejora la calidad de una entrevista.

Cree en ti; tener seguridad en tu persona sobre lo que eres capaz de hacer y hasta dónde puedes llegar debe ser reflejado durante tu entrevista; pero ojo, siempre con humildad. El lugar perfecto para dar conocer tus cualidades sin miedo a ser considerado soberbio es una entrevista de trabajo.

Demuestra interés pero no exageres; aunque puede traer efectos negativos, el no preguntar puede connotar falta de interés, demostrando así que realmente deseas el puesto. Lo ideal sería esperar que el reclutador te dé la oportunidad para que intervengas con preguntas, de lo contrario siempre hay un momento determinado para hacerlo.

Escucha y responde sin interrumpir; que la emoción no te invada y guarda la calma. Deja que el reclutador termine de hacer las preguntas para que puedas responder, asegurandote de demostrar que lo escuchas con atención.

Resalta tus logros positivos; en ciertas ocasiones se suele preguntar sobre como fué la situación laboral de tu último empleo. Aquí se debe de destacar todo aspecto positivo que hayas podido lograr ya sea en el área que desempeñaste, compañeros de trabajo y especialmente con tu jefe. No hables mal por ninguna razón de tus anteriores centros labores.

Prepárate para que tengas resultados óptimos; ir solo por ir a una entrevista programada sin antes conocer sobre dónde estás postulando o sobre tu información personal, sería no solo una falta de respeto para la empresa, sino también para ti por falta de responsabilidad. Prepárate, investiga y asegura una excelente entrevista.